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lunes, 25 de junio de 2012

DORMITORIOS SIN ELECTROCONTAMINACIÓN


La Baubiologie (biología de la construcción) es una disciplina que nace en Alemania. En su praxis se siguen unas normas básicas que velan por la salud de las personas, dando las pautas para el diseño de casas sanas, lugares donde vivir y trabajar sin factores que puedan afectar la salud de sus usuarios.
Uno de estos factores es la electrocontaminación o electro-smog, -conceptos que con cada vez más frecuencia aparecen en los medios de comunicación.
La electrocontaminación es producida por todo aquello que genere un campo eléctrico, magnético o electromagnético, aunque sea abaja intensidad.
Dentro del espectro electromagnético encontramos las radiaciones ionizantes i las no ionizantes, entres las cuales se incluyen las frecuencias que utilizan o generan las fuentes de electrocontamincación. Las diferentes frecuencias del espectro son utilizadas por el hombre en diversas tecnologías, desde la electricidad, las telecomunicaciones, hasta las aplicaciones médicas (radiografías, resonancias magnéticas).
Una de las características de las ondas es que a cuanta más alta frecuencia, menos longitud de onda, (más hacia la derecha de la gráfica), más energía tiene dicha onda electromagnética.

FUENTES DE CONTAMINACIÓN ELECTROMAGNÉTICA

Dentro de las fuentes de contaminación podemos organizar dos grandes grupos: las exteriores a la vivienda, lugar de trabajo o escuela, y las interiores.

Las exteriores:
Líneas eléctricas de alta, media tensión, ferrocarriles, estaciones transformadoras de compañías eléctricas, antenas emisoras de telecomunicaciones, antenas de telefonía móvil, wimax, radares (militares, civiles, aeropuertos).

Las interiores:
Red eléctrica doméstica mal diseñada, electrodomesticos con pequeños transformadores, teléfonos inalámbricos (DECT), teléfono móvil, WIFI, consolas tipo Wii, baby-phone, torre del ordenador (CPU), cableado eléctrico,...
Por lo tanto, gran parte de la contaminación electromagnética se origina en el interior de la vivienda. Así pues, la proximidad a la fuente i la larga exposición son factores importantes que influyen en los efectos de la electrocontaminación, juntamente en sinergia a otros factores ambientales domésticos como la exposición a químicos, metales pesados, mala calidad del aire interior (CAI),...
Estos factores interiores son, la mayoría de veces, fáciles de controlar una vez se ha identificado la fuente, ya sea mediante una inspección visual o midiendo la intensidad de los campos electromagnéticos con ayuda de un técnico.
Para poder minimizar la exposición se dispone de aparatos de baja radiación (por ejemplo, en teléfonos inalámbricos), también los podemos sustituir por aparatos con cables, i también existen materiales aislantes y cables blindados.

EFECTOS SOBRE LA SALUD

Después de un tiempo de exposición a radiaciones, los sistemas que regulan nuestro cuerpo (sistema nervioso, endocrino, neurovegetativo o immunológico) empiezan a desequilibrarse debido a un sobre esfuerzo por intentar compensar estas agresiones externas.

Se empieza sufriendo insomnio, pesadillas, dolor de cabeza, nerviosismo, bajada de defensas,...

Estos síntomas pueden hacerse crónicos y/o agravandose.  Después de una larga exposición se observa una mayor incidencia de enfermedades crónicas, degenerativas y autoinmunes.

Investigaciones han demostrado que los campos de muy baja frecuencia (ELF), reducen de forma drástica los niveles de melatonina. Esta hormona estimula el sistema inmunológico y regula la función de ciertos órganos endocrinos: la pituitaria, el hipotálamo, además de tener otra función importante, la de ser antioxidante, neutralizadora de radicales libres.

También hay que tener en cuenta que los efectos de la radiación electromagnética, igual que la radioactividad, son bio-acumulativos a lo largo del tiempo. Y que el efecto puede persistir o aparecer al cabo del tiempo de exposición.

Cuando una persona está afectada por electro-contaminación, se puede dar que no responda adecuadamente al tratamiento hasta que no se elimine la fuente de radiación.

La exposición a tóxicos químicos ambientales puede llevar al organismo al punto de saturación donde el cuerpo reacciona de forma exponencial a la más mínima dosis. Se asocia a procesos como la Sensibilidad Química Múltiple, Fatiga Crónica, Electrosensibilidad o Fibromialgia. Son las llamadas nuevas enfermedades emergentes o enfermedades ambientales.

El Oncólogo Dominique Belpomme, profesor de la Universidad Paris Descartes y presidente de ARTAC (Asociación para investigación terapéutica anti-cáncer), explica como bajo la exposición a químicos y/o electrocontaminación se abre la barrera hemato-encefálica, que protege el cerebro.

El Dr. J. Fernàndez-Solà, del Hospital Clínic de Barcelona, dirige una unidad especializada.

Los especialistas encuentran que hay una interrelación directa entre las siguientes enfermedades: Sensibilidad Química Múltiple, Sensibilidad electromagnética, Fibromialgia i Fatiga Crónica. Que los afectados por una de ellas pueden derivar hacia las otras.
En las jornades sobre Fatiga Crònica celebrada a l'Hospital de la Vall d'Hebron a Barcelona el 9 de mayo del 2012, la Dra. Magda Havas, Universitat de Trent, Canadà, expuso la relación de la electrocontaminación con la Fatiga Crónica y otras enfermedades.

EXPERTOS EN SALUD AMBIENTAL

Relación de algunos de los expertos en Salud Ambiental (electrocontamincación, exposición a tóxicos),
Dr. Olle Johansson, Departamento de neurociencia, Instituto Karolinska, Estocolmo, Suecia
Dra. Magda Havas, Universidad de Trent, Canadá
Dr. David O. Carpenter, Director del Instituto de Salud i Medio Ambiente, Escuela de salud Pública de Albany, Nova York
ESTUDIOS
Proyecto Reflex
Estudio Bioiniciative
RECOMENDACIONES EUROPEAS
Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa, Resolución 1815(2011), mayo del 2011

CONSEJOS DE SALUT AMBIENTAL en el ÀMBITO DEL DORMITORIO:

El dormitorio es uno de los lugares importantes  y donde debemos minimizar al máximo los factores ambientales contaminantes.

-          Apagar el sistema WIFI, mejor utilizar la conexión por cable.
-          No tener teléfonos inalámbricos (DECT)
-          No tener el móvil al lado.
-          Eliminar la tensión eléctrica de la red doméstica mediante un desconectador de fase o bio-swicht. A falta de esta solución técnica se pueden desenchufar los aparatos eléctricos de la habitación, incluyendo luces de mesilla, despertadores,... y separarse del cableado del muro.
-          Ventilar la habitación cinco minutos antes de ir a dormir, y si es posible, mantener una ventilación mínima durante toda la noche.
-          Utilizar materias naturales como el algodón, lino, seda, lana,... y evitar los materiales sintéticos que se cargan electrostáticamente.
-          Si la cama es eléctrica (articulada), mantenerla desenchufada mientras no se active el mecanismo.
-          Evitar mantas eléctricas.
-          Evitar que al otro lado del muro de la cabecera de la cama tengamos electrodomésticos (neveras, hornos,...) y estaciones transformadoras.
-          Utilizar un colchón de látex natural o fibras naturales. (Sin muelles metálicos)
-          Evitar o minimizar el uso de sustancias con químicos tóxicos (ambientadores, suavizantes). Se aconseja el uso de productos naturales o con certificado ecológico.
Se recomienda contactar con un profesional para hacer una inspección y una medición del ambiente para valorar todos los factores, tanto si vienen de dentro de la vivienda o de viviendas contiguas, factores externos, etc. Valorar, sobretodo, si se dan en un grado significativo o tolerable.




martes, 24 de enero de 2012

ELECTRO-CONTAMINACIÓN. NEGATIVAS CONSECUÉNCIAS SOCIO-ECONÓMICAS

Mientras los gobiernos miran hacia otro lado, y hacen oídos sordos ante las advertencias de científicos, expertos, estudios e informes, la Agencia Europea de Medioambiente, o la Asamblea Europea Parlamentaria, entre otros. Las consecuencias del poder de una gran industria se hacen más evidentes.

En la época en que la Sanidad Pública debía hacerse cargo de la salud de los ciudadanos, aún se plantearon algunas políticas para reducir los costes, mediante campañas de sensibilización y/o leyes, tales como la ley del tabaco, la reducción de riesgos laborales,...Pero las últimas actuaciones han ido más por la línea de los recortes.
A todo esto, siguen aumentando las personas afectadas por factores ambientales: contaminación del aire y de las aguas, alimentación con residuos de industrias, pesticidas, transgénicos, materiales de construcción tóxicos, jabones, detergentes,...una larga lista en la que incluimos la Contaminación Electromagnética.
Las personas afectadas por Electrosensibilidad, tienen que acompañar si delicado estado de salud, con la ignorancia y el rechazo, con la incomprensión.
Si la Sanidad Pública cierra quirófanos, no atendiendo a las demandas de los ciudadanos, ¿Qué no hará con unos enfermos que son ignorados sistemáticamente? 



Para minimizar los efectos sobre la salud, los afectados deben cambiarse de casa, apantallar sus viviendas con materiales específicos que bloqueen el paso de la radiación.
A veces el cambio es duro y traumático, la vivienda que tienen que abandonar se ha devaluado por estar en las proximidades de antenas de telefonía móvil. Muchas veces optan por trasladarse a vivir en  caravanas o sótanos.

El Profesor Karl Richter, en el Congreso Internacional de Bioconstrucción, celebrado el pasado mes de Octubre en Würzburg, expuso cómo “las propiedades se devalúan hasta llegar a ser invendibles”.
A una economía como la española, donde la vivienda se devalúa cada mes, a causa de la crisis y por la caída de la burbuja inmobiliaria. Otro factor que contará para valorar el precio de una vivienda será la exposición de la misma a fuentes de contaminación electromagnética como antenas de telefonía móvil, radares militares o de aeropuertos, antenas de telecomunicaciones.
A quién habría que pedir responsabilidades por la devaluación del valor de nuestra vivienda??

lunes, 19 de septiembre de 2011

RIESGOS DEL WIFI EN LAS ESCUELAS


Durante décadas, en el período de la guerra fría, los militares utilizaron las frecuencias de las microondas en radares, como herramienta de control, pero también como arma biológica. Estas frecuencias fueron aplicadas a disidentes de países del Este, con el fin de provocarles patologías físicas y mentales.

Barrie Trower, científico británico que ha trabajado en el uso de emisiones microondas para la inteligencia militar durante más de una década, ha decidido ahora dedicar su vida a denunciar públicamente sus peligros anta la pasividad de los gobiernos que intentan ocultar sus efectos negativos.

Según Barrie Trower, las redes de WiFi deben ser retiradas de inmediato de las escuelas si queremos proteger su salud presente y futura.

En el siguiente video, Trower hace las siguientes afirmaciones:

  • No existe ningún nivel seguro de radiación por microondas para los niños.
  • El sistema WiFi utiliza radiación pulsada no ionizante, cuyo valor puede ser tres veces más que una antena exterior de telefonía móvil.
  • Nuestro gobierno (se refiere al Inglés), dice que los niños sólo deberían utilizar el móvil en caso de emergencia. UN TRANSMISOR WIFI DENTRO DE UNA AULA IMPLICA QUE LOS NIÑOS ESTÁN EXPUESTO A LO LARGO DE TODO EL DÍA A LA RADIACIÓN.
  • La Organización Mundial de la Salud (OMS), reconoce la “electro-sensibilidad”. En Suecia, la electro-sensibilidad está reconocida como incapacidad.
  • 3% de 500 niños, equivaldría a 15 niños manifestando los efectos por la radiación por microondas.
  • 75 niños/as con posible riesgo de daño ovárico o leucemia. Entre un mínimo de 15 y un máximo de 75 niños (de los 500 alumnos que pueda tener una escuela).
  • La radiación por microondas puede dañar el material genético de los óvulos de las niñas, que ya existen en sus ovarios
  • El daño en el ADN causado por radiación de microondas es irreparable. Será trasmitido de madre a hija, generación tras generación... para siempre.





























miércoles, 20 de julio de 2011

SENTENCIA JUDICIAL PIONERA: SE RECONOCE LA HIPERSENSIBILIDAD ELECTROMAGNÉTICA CAUSA DE INCAPACIDAD LABORAL

Una auxiliar de la Complutense recibirá la totalidad de su retribución como pensión tras una sentencia pionera 


El síndrome de hipersensibilidad electromagnética y ambiental, que se produce por exposición a ondas como las que utilizan los teléfonos móviles, es una patología aún no reconocida plenamente pero ya es causa de incapacidad permanente al provocar reducciones anatómicas o funcionales a quien lo padece, ya que puedan disminuir o anular su capacidad en el trabajo. Así lo reconoce una sentencia pionera dictada por el Juzgado de lo Social número 24 de Madrid, que ha dado la razón a una trabajadora de la Facultad de Económicas de la Universidad Complutense, que demandaba que la Seguridad Social le otorgase la invalidez permanente y absoluta para todo tipo de trabajo derivado de enfermedad común. La trabajadora recibirá el 100% de la base reguladora de 1.640,80 euros.


Esta sentencia reconoce que las dolencias sufridas por esta mujer, que le fueron diagnosticadas el pasado año, la incapacitan para realizar su labor profesional en la universidad. El fallo, dictado el pasado 24 de mayo por el juez sustituto Juan Manuel Carrillo Sanz, explica que en junio de 2010 el Equipo de Valoración de Incapacidades emitió un informe en el que determinaba que la mujer, de 42 años y que trabajaba como auxiliar de servicios en la universidad desde 1989, sufría síndrome de fatiga crónica, enfermedad celíaca, fibromialgia y síndrome de hipersensibilidad electromagnética y ambiental.



Cabe recurso ante el TSJM
Pese a ello, los médicos no propusieron a la Dirección Provincial del Instituto Nacional de la Seguridad Social en Madrid su incapacidad permanente, al considerar que la paciente no presentaba reducciones anatómicas o funcionales que disminuyeran o anularan su capacidad laboral. El Instituto Nacional de la Seguridad Social concluyó que no se le debía dar la calificación de incapacitada permanente y se le denegó la prestación. La trabajadora recurrió a la Justicia, y tras un juicio celebrado el pasado 23 de mayo el juez le ha dado la razón.
El fallo subraya que ha quedado acreditada la incapacidad de la mujer a poder seguir trabajando tanto por la extensa prueba documental aportada como por la declaración de una perito, que explicó que la enfermedad relatada incapacita para desempeñar actividad laboral y para llevar una vida normal, dada la constante exposición química y electromagnética. La prueba clínica probada es de "identidad suficiente" para impedir a la paciente de forma permanente el desempeño de las fundamentales tareas de su profesión "con adecuado nivel de profesionalidad y rendimiento", dice el fallo. Contra esta resolución cabe recurso de suplicación ante el Tribunal Superior de Justicia de Madrid. La Fundación para la Salud Geoambiental considera "muy sensata" la sentencia. El vicepresidente de la fundación ha subrayado que "muchos países europeos reconocen" esta enfermedad. "Esta es la primera vez que se reconoce en España una medida de este estilo, a pesar de que muchos hospitales y expertos reconocen la imposibilidad de trabajar", ha agregado.


Medio millón de afectados en España
En España, cerca de medio millón de personas pueden padecer algún grado de Sensibilidad Química y Ambiental Múltiple (SQM), una patología aún no reconocida plenamente y cuyos enfermos suelen sufrir, además, la incomprensión o escepticismo de muchos médicos que desconocen su existencia. Así lo destacaron los doctores Joaquim Fernández-Solà y Santiago Nogué, del Hospital Clínico de Barcelona, durante la presentación hace unos meses del libro Sensibilidad Química y Ambiental Múltiple, donde se recogen los aspectos generales de la enfermedad, las manifestaciones clínicas, posibles tratamientos o recomendaciones prácticas para los pacientes.
Organismos internacionales como el Consejo de Europa o la Organización Mundial de la Salud, a través de sus recomendaciones, establecen la existencia de la hipersensibilidad electromagnética como un enfermedad que imposibilita la realización de una actividad profesional. Este mal se manifiesta por un contacto prolongado con radiaciones o por encontrarse expuesto a tóxicos ambientales. Sus síntomas aparecen cuando el organismo acumula niveles de radiación excesivo, así el cuerpo reacciona con una hipersensibilidad a esta agresión externa.

miércoles, 13 de julio de 2011

MANIFIESTO CONTRA LA CONTAMINACIÓN ELECTROMAGNÉTICA


24 de junio, Día Internacional contra la Contaminación Electromagnética

Más de 500 colectivos sociales exigen a los políticos medidas urgentes y concretas para proteger la salud de los ciudadanos frente a las radiaciones electromagnéticas.

Madrid, 22 de junio de 2011.- Con motivo del Día Internacional contra la Contaminación Electromagnética, que se celebra este viernes 24 de junio, los colectivos sociales firmantes de este manifiesto exigimos a los gobiernos central, autonómicos y locales, y a la clase política en general, medidas urgentes y concretas para proteger la salud de los ciudadanos frente a la creciente contaminación electromagnética que nos rodea.


De ahí que exijamos la aplicación del principio de precaución y el inmediato establecimiento como límites máximos legales de 100 nT (nanoteslas) para las radiaciones de baja frecuencia y de 100 μW/m2 (microvatios por metro cuadrado) para las de alta frecuencia, basándonos en la Comunicación de la Comisión Europea de 2 de febrero de 2000, en la que se manifiesta que “el principio de precaución puede invocarse cuando es urgente intervenir ante un posible peligro para la salud humana (…). Se aplica sobre todo en los casos de peligro para la salud pública. Gracias a él es posible, por ejemplo, impedir la distribución de productos que puedan entrañar un peligro para la salud o incluso proceder a su retirada del mercado”.


Y aclaramos que si bien las actuales investigaciones independientes sitúan los márgenes de seguridad en los límites citados, es posible que futuras investigaciones demuestren que es necesario restringir aún más dichos límites. Esta reivindicación se formula, pues, hasta que se establezca con certeza qué nivel de radiación electromagnética es inocuo y/o admisible.


Este manifiesto se basa en los siguientes hechos:
1. Los políticos son, en nuestro sistema democrático, la representación de los ciudadanos y, por tanto, tienen la responsabilidad y la obligación de promover activamente políticas y leyes que antepongan la salud pública por encima de cualquier interés económico.


2. La Organización Mundial de la Salud (OMS), a través de la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC), ha clasificado (31 de mayo de 2011) los campos electromagnéticos de radiofrecuencia como “posible cancerígeno en humanos (grupo 2B)”, basándose en un mayor riesgo de glioma –un cáncer del cerebro– asociado con el uso de teléfonos móviles. En esta misma clasificación de riesgo 2B ya fueron incluidos en 2002 los campos magnéticos de baja frecuencia, es decir, los producidos por torres de alta tensión, transformadores urbanos, instalaciones eléctricas, etc. Además, la Asamblea del Consejo de Europa ha aprobado (27 de mayo de 2011) una resolución instando a los gobiernos europeos a adoptar de inmediato las medidas necesarias y oportunas para reducir la exposición de los ciudadanos a todo tipo de radiaciones electromagnéticas.


3. Existe abundante literatura científica independiente que señala inequívocamente que los niveles de contaminación electromagnética a los que está expuesta hoy la población son inaceptables y suponen un riesgo grave para la salud o la seguridad de las generaciones actuales y futuras, así como para el medio ambiente. Véanse en este sentido la Resolución de Viena (1998), la Declaración de Salzburgo (2000), la Declaración de Alcalá (2002), el Llamamiento Médico de Friburgo (2002), la Resolución de Catania (2002), el Llamamiento de Helsinki (2005), la Resolución de Benevento (2006), la Resolución de Londres (2007), el Informe Bioinitiative (2007), el Consejo del Panel Internacional en Campos Electromagnéticos (2008), el Llamamiento Holandés (2009), la Resolución de Venecia (2008), la Resolución de Benevento (2008), la Resolución de Porto Alegre (2009), la Declaración de París (2009), la Convención Internacional de Würzburg (2010), la Resolución de Copenhague (2010) y la Declaración de Seletun (2011), entre otros.


La visión actual del problema de las radiaciones electromagnéticas está empañada por afirmaciones que no se corresponden con la realidad. Conviene por ello aclarar que:


1. Es falso que exista un debate científico real sobre la potencial peligrosidad de las radiaciones electromagnéticas. Estudios científicos independientes efectuados en todo el mundo coinciden en esta peligrosidad, aunque haya otros financiados directa o indirectamente por las empresas eléctricas y de telecomunicaciones que concluyan que aún no hay nada claro.


2. La legislación actual solo reconoce los efectos térmicos de las radiaciones electromagnéticas y obvia los efectos atérmicos, cuando muchos estudios han asociado ya éstos a daños en el ADN de las células y a la aparición de diversas patologías, entre ellas leucemia y tumores cancerígenos.


3. Es inadmisible que cuando los ciudadanos deciden defender sus derechos, el sistema les exija que sean ellos quienes demuestren los efectos nocivos de las tecnologías que les rodean. Según las leyes y el principio de precaución, es la industria la que debe demostrar que los productos y tecnologías que introduce en el mercado son seguros para la población. Es necesario evitar que vuelva a suceder lo que pasó con el amianto, el tabaco, el plomo, el benceno, el DDT y tantos otros productos tóxicos que se comercializaron irresponsablemente, causando daños irreparables para millones de personas.


4. La industria argumenta que las tecnologías que usa son seguras por estar dentro de los “límites legales” aprobados para las radiaciones electromagnéticas, pero no se puede asumir que esos límites de exposición son indiscutibles y seguros. Tales límites fueron fijados hace muchos años con un entorno electromagnético mucho menos agresivo, basándose en tecnologías mucho menos desarrolladas y con un grado de uso y de penetración social muy inferior al actual. Las nuevas tecnologías han avanzado vertiginosamente en los últimos 10 años y el nivel de riesgo al que estamos expuestos en la actualidad no es comparable al que había cuando se dictó la actual legislación.


5. Gran parte de la población no es consciente de los riesgos que conllevan las radiaciones de las torres de alta tensión, los trasformadores, las antenas de telefonía, los móviles e inalámbricos, los sistemas Wi-Fi y WLAN o los radares. Sin embargo el riesgo por sobreexposición a sus radiaciones es alto y está ampliamente documentado por la literatura científica independiente, que relaciona daños en los sistemas inmunológico, neurológico y neurovegetativo. En los casos más graves, como indican numerosos estudios que la OMS no ha podido obviar, las personas desarrollan tumores o leucemia. Los efectos de dichas tecnologías sobre nuestro organismo son acumulativos, y además el riesgo es mayor para grupos de población vulnerables (niños, mujeres embarazadas, ancianos y enfermos). Las radiaciones electromagnéticas también han desencadenado la aparición de enfermedades que hasta ahora no existían, como la electrosensibilidad o hipersensibilidad electromagnética, reconocida como enfermedad en otros países pero no aún en el nuestro.


En suma, las organizaciones abajo firmantes exigimos a los legisladores y a las autoridades de todas las administraciones que apliquen correctamente el Principio de Precaución y modifiquen de inmediato los limites de exposición actualmente contemplados por la ley. Y, asimismo, que reclamen a las compañías implicadas la adopción de medidas en el menor plazo de tiempo posible para resolver toda situación que pueda provocar daño a la salud de las personas. Entre otras cosas, impidiendo que haya torres de alta tensión o transformadores cerca de las viviendas habitadas, alejando las antenas de telefonía del interior de las poblaciones y eliminando los sistemas Wi-Fi de las escuelas, centros comerciales, hoteles, parques y otros lugares de esparcimiento público.


Este manifiesto ha sido remitido en el día de hoy a los secretarios generales de los partidos políticos, ya que estos son los que deben asumir su responsabilidad frente a la sociedad en el ámbito en que gobiernan, sea este estatal, autonómico o local. De ellos los ciudadanos esperamos que modifiquen las leyes actuales, así como que introduzcan en sus programas electorales planes concretos de actuación que resuelvan el problema.


LISTA DE ORGANIZACIONES FIRMANTES

  •  Plataforma Estatal contra la Contaminación Electromagnética (integrada por más de 200 asociaciones, confederaciones y federaciones)
  •  ABAF. Asociación Balear de Apoyo en la Fibromialgia
  •  ACEF. Asociación Cántabra de Enfermos de Fibromialgia
  •  AENFIPA. Asociación de Enfermos de Fibromialgia y Síndrome de Fatiga Crónica del Principado de Asturias
  •  AFFOU. Asociación de Fibromialxia e Síndrome de Fatiga Crónica de Ourense
  •  AFIBRODON. Asociación de Enfermos de Fibromialgia de Don Benito
  •  AFIBROM. Asociación de Fibromialgia de la Comunidad de Madrid
  •  AFIGRANCA. Asociación de Fibromialgia de Gran Canaria
  •  AFIGUADA. Asociación de Enfermos de Fibromialgia de Guadalajara
  •  AFINA. Asociación de Fibromialgia de Navarra
  •  ALUFI. Asociación de Fibromialgia de Lugo
  •  APQUIRA. Asociación De Personas Afectadas Por Productos Químicos y Radiaciones Ambientales
  •  ASAFA. Asociación Aragonesa de Fibromialgia y Sindrome de Fatiga Crónica
  •  ASAFIMA. Asociación Alavesa de Fibromialgia
  •  Asociación AFIBROSAL
  •  Asociación Española de Bioconstrucción (AEB)
  •  Asociación italiana Ambiente e Lavoro
  •  Asociación Nacional de afectados por Dimetilfumarato
  •  Asociación para el cuidado de la vida en un planeta vivo (Plural-21)
  •  ASQUIFYDE. Asociación de Afectados por los Síndromes de Sensibilidad Química Múltiple, Fatiga Crónica, Fibromialgia y para la Defensa de la Salud Ambiental
  •  CAF. Colectivo de Afectados de Fibromialgia
  •  CAVIAS. Calidad de Vida. Asociación de Linares de Fibromialgia y Fatiga Crónica
  •  CEAPA. Confederación Española de Padres y Madres de Alumnos
  •  Centre d'ecologia i Projectes Alternatius (CEPA-EdC)
  •  Citizens for safety technology (Canadá)
  •  Confederación Nacional de Fibromialgia y Fatiga Crónica
  •  Ecologistas en Acción
  •  Electromagnetic Radiation Research Foundation of South Africa (Sudáfrica)
  •  EMF Safety Network (Canadá)
  •  Federació d'ecologistes de Catalunya
  •  Federación Andaluza de FM, SFC y SQM ´ALBA ANDALUCIA´
  •  Federación de Fibromialgia y Fatiga Crónica de Castilla y León
  •  Fondo para la Defensa de la Salud ambiental (FODESAM)
  •  FRAVM. Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (integrada por más de 250 asociaciones de vecinos de toda España)
  •  Fundació per a la Prevenció de Residus i el Consum Responsable
  •  Fundación Alborada
  •  Fundación para la Salud Geoambiental
  •  Fundación VIVO SANO
  •  GEA. Asociación de Estudios Geobiológicos
  •  Instituto EcoHabitar
  •  Instituto Español de Baubiologie
  •  Instituto Tecnológico de Lleida (ITL)
  •  ISTAS. Instituto Sindical de Trabajo, Ambiente y Salud
  •  MERCURIADOS. Asociación Española de Afectados por Mercurio de Amalgamas Dentales y Otras Situaciones
  •  Organización para la Defensa de la Salud (HDO)
  •  PLATAFORMA UNITARIA CONTRA LA AUTOPISTA ELÉCTRICA PEÑALBA-EL ARNERO (MONZÓN)-ISONA
  •  Radiation Research Trust (Reino Unido)
  •  Revista EcoHabitar
  •  TRÉBOL- Asociación Provincial de Afectados de Fibromialgia y Fatiga Crónica
  •  VDB (Alemania)
  •  WEEP (Canadá)
  •  Wireless Radiation safety Council (Canadá)
  •  World Association for Cancer Research (WACR)
fuente: www.vivosano.org
MANIFIESTO CONTRA CONTAMINACIÓN ELECTROMAGNÉTICA
MANIFIESTO ENGLISH
RECOGIDA DE FIRMAS

miércoles, 15 de junio de 2011

CAMPOS ELECTROMAGNÉTICOS Y SISTEMA ENDOCRINO. INFORME CIENTÍFICO

(Dario Acuña Castroviejo, Catedratico de Fisiología de la Universidad de Granada, Secretario del Instituto de Biotecnología de dicha Universidad y co-editor del Journal of Pineal Research, la principal revista científica  internacional en el campo de la Melatonina.)

Campos electromagnéticos y patologías.
Las ondas electromagnéticas generadas por corrientes eléctricas y por las microondas  (telefonía móvil, radiofrecuencias, telefrecuencias, radares civiles y militares, etc.) interfieren y distorsionan el funcionamiento normal del organismo humano. Aunque en la bibliografía científica hay cierta controversia, se han publicado con suficiente rigor metodológico diversos efectos nocivos en las personas expuestas.
Los principales efectos perjudiciales de la exposición a campos electromagnéticos son los siguientes:
  1. Trastornos neurológicos como irritabilidad, cefalea, astenia, hipotonía, síndrome de hiperescitabilidad, somnolencia, alteraciones sensoriales, temblores, mareos.
  2. Trastornos mentales: alteraciones del humor y del carácter, depresiones, tendencias suicidas,
  3. Trastornos cardiopulmonares: alteraciones de la frecuencia cardiaca, modificaciones de la tensión arterial y alteraciones vasculares perisféricas.
  4. Trastornos reproductivos: alteraciones en el ciclo menstrual, abortos, infertilidad y disminución de la libido sexual.
  5. Incremento del riesgo de algunos tipos de cáncer, como las leucemias agudas y los tumores del sistema nervioso central en la infancia.
  6. Trastornos dermatológicos: dermatitis inespecíficas y alergias cutáneas.
  7. Trastornos hormonales: alteraciones en el ritmo y niveles de melatonina, sustancias neurosecretoras y hormonas sexuales.
  8. Trastornos inmunológicos: alteraciones del sistema de inmunovigilancia antiinfecciosa y antitumoral.
El riesgo potencial de estas complicaciones es mayor en los siguientes grupos de poblaciones: época pediátrica, tercera edad, mujeres embarazadas y lactantes, y, especialmente entre portadores de prótesis metálicas y marcapasos.

Campos electromagnéticos y melatonina
  • Funciones de la melatonina
La melatonina es una hormona de estrés y como tal su producción va dirigida hacia contrarrestar el mismo. La glándula pineal es un órgano localizado en el centro del cerebro, que convierte la serotonina en melatonina por la noche. Este ritmo circadiano de melatonina constituye una señal fundamental para la sincronización interna de una gran cantidad de ritmos endocrinos y no endocrinos, como el propio sueño/vigilia. Además, la melatonina es una parte vital del sistema antioxidante. Además la melatonina es una parte vital del sistema antioxidante endógeno del organismo humano. Los efectos principales de la melatonina podrían clasificarse en: a)  antioxidante; b)  antiinflamatorio; estimulante de las defensas inmunológicas. Además, la melatonina posee importantes efectos oncostáticos, reduciendo la proliferación celular en el cáncer, y neuroprotectores, quizás en parte debido a las acciones anteriores.
  • Efecto de los campos electromagnéticos  sobre la melatonina.
Estudios recientes han demostrado la capacidad que tiene la radiación electromagnética de disminuir los niveles circulantes de melatonina, tanto en animales como en el hombre.
La disminución de la producción de melatonina tiene como consecuencia inmediata la alteración del ritmo circadiano de melatonina, que provoca depresión y fatiga, síntomas bien conocidos que se manifiestan en las personas expuestas a campos electromagnéticos. Los campos electromagnéticos artificiales tienen el mismo efecto en la glándula pineal que la luz, otro inhibidor de la producción de melatonina. Pero mientras que durante la noche, la ausencia de luz estimula la producción de melatonina, la exposición a campos electromagnéticos es continua durante las 24 horas, impidiendo de este modo el proceso de síntesis nocturna de melatonina.
El descenso de  melatonina elimina esta importante hormona antioxidante y antiinflamatoria. Debido a las acciones oncostáticas y estimulante del sistema inmune, el descenso de melatonina hace que el organismo pierda estas capacidades de defensa. Por otra parte, hay que tener en cuenta que la melatonina regula también la función de ciertos órganos endocrinos: las gónadas, la hipófisis, el timo y el hipotálamo.

Campos electromagnéticos melatonina y leucemia.
En 1970 aparece la primera relación entre cáncer y exposición a campos electromagnéticos, Existe una relación positiva entre leucemia, linfoma, y tumores del Sistema Nervioso Central, y exposición a campos electromagnéticos.
En adultos, varios  estudios han indicado u  aumento del riesgo de leucemia entre trabajadores en centrales eléctricas de al menos 6 veces más. Otros estudios rebajan ligeramente ese aumento de riesgo a un factor de 3.
Además, existe mucha información epidemiológica que sugiere un aumento de riesgo de ciertos cánceres  y patologías no cancerígenas asociadas a la exposición a campos electromagnéticos. Entre ellas, esclerosis lateral amiotrófica, cáncer de cerebro y leucemia.
De gran trascendencia es la evolución de los campos electromagnéticos en niños. El feto, que no produce melatonina, la recibe a través de la placenta de la madre, la cual produce más meletonina a lo largo de la gestación. El recién nacido  no produce melatonina en cantidades significativas hasta los 6 meses de edad. Por todo ello, el feto y los niños menores de 6 meses son especialmente sensibles a los campos electromagnéticos. Indudablemente, en estos casos la falta de melatonina aumenta el riesgo de patologías asociadas a las mismas: mutaciones debidas al daño del ADN y cáncer, aceleración del crecimiento de tumores, etc.
Campos electromagnéticos melatonina y cáncer de mama.
Dada la importancia de la melatonina en la regulación de las funciones endocrinas, podemos deducir que la reducción de los niveles de esta hormona podría  ser una de las claves para comprender el aumento del riesgo de contraer cáncer en las personas sometidas a campos electromagnéticos de baja frecuencia. Se ha propuesto que la supresión nocturna de melatonina podría explicar la asociación descrita epidemiológicamente entre exposición electromagnética ocupacional y residencial y el aunmento del riesgo de cáncer.
Las personas expuestas a radiación electromagnética pueden tener un riesgo aumentado de cáncer de mama, bien porque la inhibición de la melatonina  puede daar lugar a un aumento de la producción de prolactina y de estrógenos ováricos, o bien  por la disminución del efecto directo inhibidor de la melatonina sobre la proliferación celular en el cáncer de mama. En este sentido, diversos estudios indican que si la melatonina se inhibe, se elevan los estrógenos (puesto que la melatonina frena su producción), aumentando el riesgo de cáncer de mama.
Además el descenso de la melatonina por los campos electromagnéticos puede hacer que se liberen células cancerígenas que estaban quiescentes. En este sentido se ha demostrado que los campos electromagnéticos bloquean el efecto inhibidor de la melatonina sobre el crecimiento de células cancerosas.

Fuente: tarifacontraelradar.detarifa.net

miércoles, 1 de junio de 2011

CONGRESO DE BIOARQUITECTURA. CÓMO NOS AFECTAN LOS EDIFICIOS QUE HABITAMOS

Tóxicos que esconden los materiales constructivos, los muebles, las pinturas, detergentes o ambientadores que gastamos; hongos por humedad y falta de luz o ventilación, radiaciones naturales, como el radón, y artificiales, como las provenientes de la red eléctrica, transformadores o los propios sistemas, como el wifi, de los que nos dotamos para hacernos la vida más cómoda ... Los edificios que habitamos esconden trampas, en ocasiones mortales, tener conciencia de ello puede ayudarnos a crear ambientes realmente saludables para nuestras familias ....

De eso ha tratado el Congreso de Bioarquitectura que se celebra estos días en el Colegio de Arquitectos de Cataluña ha reunido a un buen puñado de expertos para exponer la relación entre arquitectura, clima y salud, y para explicar que hay maneras de construir que permiten vivir mejor.
El sector, muy afectado por la crisis económica, prevé que los próximos años deberá centrarse más en la rehabilitación de edificios ya existentes que en la obra nueva. Y aquí la aplicación de criterios de ahorro y eficiencia energéticos se presentan como una nueva oportunidad, tanto de negocio como de mejora de las condiciones de las viviendas actuales que, en este sentido y según Joan Josep Escobar, del Instituto Catalán de la Energía, presentan "un estado muy precario en términos generales".
No hay duda de que la arquitectura incide en el clima y en la calidad ambiental. Un ejemplo es el efecto albedo, tal y como recordó Josep Enric Llebot, secretario de Medio Ambiente y Sostenibilidad de la Generalidad de Cataluña durante la inauguración: la reflectividad de los rayos solares sobre las cubiertas de los edificios influye directamente en la temperatura. Se calcula que si se pintaran de blanco todos los tejados de la ciudad de Barcelona, la temperatura de la ciudad disminuiría más de un grado. Otro ejemplo sería el diseño del trazado de una ciudad que facilite, o no, la ventilación y la dispersión de sustancias contaminantes.

Además, buena parte del consumo energético y de las emisiones de CO2 proviene de los edificios, tanto residenciales como de oficinas, fábricas o centros comerciales. Pero además de la instalación de placas solares o la recuperación de aguas pluviales, la bioarquitectura va mucho más allá y se plantea los efectos nocivos que las edificaciones pueden tener sobre las personas, y como minimizarlos.

El aire interior, más contaminado que el exterior
El aire del interior de los edificios puede tener de dos a cinco veces más concentración de elementos contaminantes que el del exterior, tanto en las casas como en oficinas o escuelas. Y nuestro estilo de vida actual hace que pasemos más de un 80% del tiempo en estos espacios, según los datos aportados por la bióloga especializada en salud y hábitat Isabel Silvestre.



Este aire contiene bacterias y hongos como la legionela, pero también compuestos orgánicos volátiles y persistentes, elementos químicos y radiaciones que hacen que, en conjunto, se hable de edificios 'enfermos'. Durante años, a menudo se ha edificado sin tener en cuenta si los materiales empleados podían tener efectos sobre la salud, y en 1984 la Organización Mundial de la Salud ya afirmó que uno de cada tres edificios del planeta nos pueden estar perjudicando. Los efectos son variados y de diferente intensidad, desde irritaciones oculares o de las vías respiratorias a malestar general, somnolencia o insomnio. Pero también enfermedades más graves, como la lipoatrofia circular relacionada con las corrientes eléctricas, o el cáncer. Y se calcula que un 10% de los cánceres de pulmón se originan por la calidad del aire del interior de las viviendas.

Además del aire, factores como la temperatura, la humedad, la luz solar, la ventilación, los productos tóxicos o la vegetación tienen influencia sobre la salud de las personas que habitan los edificios. El caso de la luz solar es especialmente importante, tal y como dijo el doctor Josep Martí, del Centro de Análisis y Programas Sanitarios (CAPS): es necesario que el sol penetre en las viviendas y los puestos de trabajo para evitar la falta de vitamina D que, entre otros, es clave en la prevención de la osteoporosis. La ventilación tiene también un papel fundamental para no sólo de renovar el aire, sino de eliminar las cargas eléctricas que se acumulan.

Tóxicos y radiaciones, siempre fuente de debate
Vivimos rodeados de un mar de sustancias tóxicas y de campos electromagnéticos. Y los efectos de unos y otros siempre parecen generar discrepancias incluso dentro de la propia comunidad científica.

En el caso de los productos tóxicos, presentes tanto en los materiales de construcción y los muebles como los productos de limpieza o los ambientadores, el problema es que se autoriza la comercialización sin haberlos testado adecuadamente, y es sólo a posteriori y cuando se demuestra que tienen efectos nocivos que se puede luchar para que se retiren. El caso del amianto es muy ilustrativo: pasaron décadas desde que se descubrió su toxicidad hasta que finalmente se prohibió no hace todavía diez años.

Especialmente preocupantes son los efectos de las radiaciones, de las que continuamente se presentan estudios que, como la OMS, niegan que tengan influencia negativa y que según el biólogo Manuel Portolés, a menudo están financiados por empresas del sector. Las investigaciones que ha hecho con su equipo muestran las consecuencias de vivir cerca de las antenas de telefonía móvil: fatigas, vértigos, alteraciones del sueño y de la memoria ... Portolés vaticina además que en los próximos años sabremos también más cosas sobre otras redes inalámbricas, como las wifi, que el Consejo de Europa ya se está planteando prohibir en las escuelas.


También se ha expuesto la importancia de las radiaciones geológicas, y la necesidad de estudiar las energías que emanan del suelo, especialmente allí donde hay fallas o cursos de agua subterráneos, especialmente por la toxicidad del gas radón, a la hora de diseñar un edificio y, sobre todo, los espacios donde se pasan más horas, como los dormitorios y las salas de estar.

Efectos indirectos y en pequeñas dosis
En muchos casos no hay un efecto directo e inmediato entre las causas y las enfermedades que se desencadenan, sino que se trata de mecanismos indirectos de reacción del organismo, muy a menudo por acumulación de pequeñas dosis. Por eso cuestan tanto de probar, pero el médico Pablo Arnold afirma que un edificio 'enfermo' puede afectar al funcionamiento psico-neuro-inmunológico y descontrolar el funcionamiento de todo el organismo, incluidos el sistema digestivo y la función respiratoria, y causar alteraciones en la presión arterial y la temperatura corporal.

Además, hay que tener en cuenta que al hablar de salud no se debe pensar sólo en aspectos físicos, sino también psicológicos, como explicó el experto en bioconstrucción Iñaki Alonso o la arquitecta Petra Jebens-Zirkel, para quien un edificio es mucho más que la suma de sus funcionalidades. La arquitectura nos afecta emocionalmente, y quienes más lo notan son los niños. La luz, los colores y la orientación son factores tan importantes como el uso de materiales locales, naturales y respetuosos.

Toda esta compleja suma de factores es lo que hay que tener en cuenta a la hora de diseñar un edificio, nuevo o para una rehabilitación. Porque existen materiales y técnicas, a menudo inspiradas en la arquitectura tradicional, que permiten crear espacios para habitar con calidad de vida.

De todos estos temas se continuará hablando el año que viene en la conferencia BAM, Bioarquitectura Mediterránea, que tiene un planteamiento participativo y abierto a muchos públicos que ya pueden colaborar desde la web.



Fuente: Anna Boluda
Sostenible.cat

viernes, 27 de mayo de 2011

EFECTOS SOBRE LA SALUD POR EXPOSICIÓN A CAMPOS ELECTROMAGNÉTICOS

por Alba Cànovas


Cada vez estamos más rodeados de campos electromagnéticos, en los hogares, en los trabajos, en las escuelas,...Todos esos aparatos eléctricos que nos facilitan la vida, crean a nuestro alrededor importantes campos magnéticos y campos eléctricos.

Después de un tiempo de exposición los sistemas que regulan nuestro cuerpo (sistema nervioso, endocrino, neurovegetativo, inmunológico) empiezan a desequilibrarse debido al sobre esfuerzo por intentar compensar estas agresiones externas.
Se empieza a sufrir insomnio (la glándula pineal reduce drásticamente la producción de melatonina), nerviosismo, cansancio, bajada de defensas.
Estos síntomas pueden ir haciéndose crónicos y agravándose, después de una larga exposición se observa una mayor incidencia de enfermedades crónicas, degenerativas y auto inmunes. (Fatiga crónica, fibromialgia, Sensibilidad Química Múltiple, Sensibilidad Electromagnética, cáncer,...).

Hay que tener en cuenta que los efectos de la radiación electromagnética, igual que la radiación ionizante (radioactividad), son bio-acumulativos, se acumulan a lo largo de la vida y que el efecto puede aparecer o persistir al cabo del tiempo de la exposición.

Es importante evitar la exposición a los CEM. Nuestros edificios deben tener una correcta instalación eléctrica bio-compatible, con una toma de tierra que no supere los 6 Ohm, en los dormitorios debemos instalar un desconectador de fase. Evitar el uso de sistemas de comunicación inalámbricos (Wifi, DECT, telefonía móvil, exposición a antenas,...) o hacer un uso razonable, mediante teléfonos de SAR bajo, o fundas apantallantes.

El doctor Fernández-Solà, del Hospital Clínico de Barcelona, nos habla de personas que sufren hipersensibilidad eléctrica.