Según la EPA (Environmental Protection Agency) de EEUU, la calidad del aire interior puede llegar a
ser 2.5 veces peor que la del aire exterior. Eso es debido a la cantidad de
factores contaminantes introducidos en el interior de los edificios: materiales
de construcción: colas, pinturas, adhesivos, tableros aglomerados, tratamientos
para madera,… Otros productos que influyen en la mala calidad del aire interior
serían los productos de limpieza a menudo muy agresivos, los cuales ya están
dando problemas de Sensibilidad Química Múltiple a muchos trabajadores de la
limpieza por su exposición directa y continua. La concentración de estas
sustancias en el aire se debe a la mala renovación del aire interior, la cual
cosa también contribuye al aumento del CO2, disminuyendo la capacidad de
concentración. En muchas escuelas de EEUU se desarrollan planes de mejora de la
CAI.
Estos factores contaminantes del aire interior producen efectos nocivos en
nuestra salud: disruptores endocrinos, compuestos
orgánicos permanentes bioacumulativos, tienen efecto a largo plazo con efectos
en la fertilidad y en el sistema inmunológico. Otro de los efectos inmediato es el deterioro de la salud respiratoria.
Un estudio elaborado en Francia relaciona numerosos problemas respiratorios
y alergias en niños, como asma y rinitis, con una mala calidad del aire
interior en las aulas de los colegios. Los agentes tóxicos en artículos de
decoración, materiales de construcción, productos de mantenimiento y el tráfico
urbano serian los principales factores responsables de la mala calidad del
aire.
Incremento en casos de asma y rinitis
El estudio, elaborado por el equipo de Epidemiologia de Enfermedades Alérgicas
y Respiratorias del Instituto Nacional de la Salud francés, analiza las
relaciones entre una deficiente calidad del aire interior (CAI) y la salud
respiratoria y alérgica en las escuelas francesas.
El trabajo, que se llevó a cabo en 108 colegios de 6 ciudades francesas,
mostró que alrededor de un 30% de los 6590 niños monitorizados están expuestos
en las aulas a niveles de polución atmosférica superiores a los valores
recomendados por la OMS.
Esta exposición está relacionada con el incremento de casos de asma y
rinitis en escolares, especialmente en niños que ya padecen de alergias.
Los niños son más sensibles a los efectos de la contaminación que los
adultos y una CAI (calidad del aire interior) deficiente puede ocasionarles problemas
de salud a corto y largo plazo como congestión nasal, irritación de ojos y
piel, reacciones alérgicas, asma, dolor de cabeza, cansancio, vértigos o
náuseas.
Los contaminantes
Dado que, en países industrializados, los niños pasan alrededor del 80% de
su tiempo en espacios interiores, y una gran parte de este en el colegio, los
investigadores analizaron durante un año escolar el aire de 401 aulas y las
posibles asociaciones con casos de asma y rinitis desarrollados por los niños
que las ocuparon.
Los principales contaminantes atmosféricos analizados fueron las partículas
finas, con diámetros inferiores a 2,5 micrómetros, el dióxido de nitrógeno
(NO2) y tres aldehídos (formaldehido, acetaldehído y acroleína).
Las partículas finas provienen principalmente de la combustión realizada
por automóviles y penetra en las aulas por las ventanas. Los aldehídos
son contaminantes interiores de procedencia diversa como productos de
combustión (cigarrillos, cocinas de gas, velas, etc.), materiales de decoración
y construcción (parquet, adhesivos para moquetas, papeles pintados, barnices,
espumas aislantes, etc.), productos de mantenimiento y limpieza (detergentes,
desinfectantes) así como productos utilizados en tratamientos, como
insecticidas.
Materiales de construcción nocivos para la salud humana
Resultados del estudio
"La exposición a altas concentraciones de partículas y compuestos
orgánicos volátiles está relacionada con un aumento en la prevalencia de signos
clínicos de asma y rinitis en niños en edad escolar. Los niños propensos a
alergias parecen estar en mayor riesgo", concluye Isabel Annesi-Maesano,
directora del estudio.
Los resultados del estudio muestran que los casos de rinitis (en particular
rinoconjuntivitis) están significativamente relacionados con altos niveles de formaldehido
en las aulas y que un aumento en la prevalencia del asma se observó en las
aulas donde había altos niveles de partículas finas, formaldehido y acroleína.
La relación entre la mala calidad del aire y el asma casi siempre hace
referencia al asma alérgica, como se desprende de las pruebas realizadas.
Según Annesi-Maesano, "la mala calidad del aire en el interior podría
llegar a afectar a la salud alérgica y respiratoria de los niños, que pasan un
promedio de 8 horas al día en la escuela. Por eso, es importante asegurar una
buena calidad del aire en el aula. Esto ayudaría a limitar los riesgos de
desarrollar signos clínicos de rinitis y asma. Igualmente es necesario vigilar
muy de cerca la exposición de los niños a contaminantes en el hogar y en el
aire libre".
Fuente: INSERM
Articulo original: Poor air
quality in classrooms related to asthma and rhinitis in primary schoolchildren
of the French 6 Cities Study, Thorax doi:10.1136/thoraxjnl-2011-200391


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