domingo, 17 de junio de 2012

LA MALA CALIDAD DEL AIRE EN LAS ESCUELAS DETERIORA LA SALUD DE LOS ALUMNOS


Según la EPA (Environmental Protection Agency) de EEUU,  la calidad del aire interior puede llegar a ser 2.5 veces peor que la del aire exterior. Eso es debido a la cantidad de factores contaminantes introducidos en el interior de los edificios: materiales de construcción: colas, pinturas, adhesivos, tableros aglomerados, tratamientos para madera,… Otros productos que influyen en la mala calidad del aire interior serían los productos de limpieza a menudo muy agresivos, los cuales ya están dando problemas de Sensibilidad Química Múltiple a muchos trabajadores de la limpieza por su exposición directa y continua. La concentración de estas sustancias en el aire se debe a la mala renovación del aire interior, la cual cosa también contribuye al aumento del CO2, disminuyendo la capacidad de concentración. En muchas escuelas de EEUU se desarrollan planes de mejora de la CAI.
Estos factores contaminantes del aire interior producen efectos nocivos en nuestra salud: disruptores endocrinos,  compuestos orgánicos permanentes bioacumulativos, tienen efecto a largo plazo con efectos en la fertilidad y en el sistema inmunológico. Otro de los efectos inmediato es el deterioro de la salud respiratoria.

Un estudio elaborado en Francia relaciona numerosos problemas respiratorios y alergias en niños, como asma y rinitis,  con una mala calidad del aire interior en las aulas de los colegios. Los agentes tóxicos en artículos de decoración, materiales de construcción, productos de mantenimiento y el tráfico urbano serian los principales factores responsables de la mala calidad del aire.

Incremento en casos de asma y rinitis
El estudio, elaborado por el equipo de Epidemiologia de Enfermedades Alérgicas y Respiratorias del Instituto Nacional de la Salud francés, analiza las relaciones entre una deficiente calidad del aire interior (CAI) y la salud respiratoria y alérgica en las escuelas francesas.
El trabajo, que se llevó a cabo en 108 colegios de 6 ciudades francesas, mostró que alrededor de un 30% de los 6590 niños monitorizados están expuestos en las aulas a niveles de polución atmosférica superiores a los valores recomendados por la OMS.
Esta exposición está relacionada con el incremento de casos de asma y rinitis en escolares, especialmente en niños que ya padecen de alergias.
Los niños son más sensibles a los efectos de la contaminación que los adultos y una CAI (calidad del aire interior) deficiente puede ocasionarles problemas de salud a corto y largo plazo como congestión nasal, irritación de ojos y piel, reacciones alérgicas, asma, dolor de cabeza, cansancio, vértigos o náuseas.
 



Los contaminantes
Dado que, en países industrializados, los niños pasan alrededor del 80% de su tiempo en espacios interiores, y una gran parte de este en el colegio, los investigadores analizaron durante un año escolar el aire de 401 aulas y las posibles asociaciones con casos de asma y rinitis desarrollados por los niños que las ocuparon.
Los principales contaminantes atmosféricos analizados fueron las partículas finas, con diámetros inferiores a 2,5 micrómetros, el dióxido de nitrógeno (NO2) y tres aldehídos (formaldehido, acetaldehído y acroleína).
Las partículas finas provienen principalmente de la combustión realizada por automóviles y penetra en las aulas por las ventanas.  Los aldehídos son contaminantes interiores de procedencia diversa como productos de combustión (cigarrillos, cocinas de gas, velas, etc.), materiales de decoración y construcción (parquet, adhesivos para moquetas, papeles pintados, barnices, espumas aislantes, etc.), productos de mantenimiento y limpieza (detergentes, desinfectantes) así como productos utilizados en tratamientos, como insecticidas.
Materiales de construcción nocivos para la salud humana

Resultados del estudio
"La exposición a altas concentraciones de partículas y compuestos orgánicos volátiles está relacionada con un aumento en la prevalencia de signos clínicos de asma y rinitis en niños en edad escolar. Los niños propensos a alergias parecen estar en mayor riesgo", concluye Isabel Annesi-Maesano, directora del estudio.
Los resultados del estudio muestran que los casos de rinitis (en particular rinoconjuntivitis) están significativamente relacionados con altos niveles de formaldehido en las aulas y que un aumento en la prevalencia del asma se observó en las aulas donde había altos niveles de partículas finas, formaldehido y acroleína. La relación entre la mala calidad del aire y el asma casi siempre hace referencia al asma alérgica, como se desprende de las pruebas realizadas.
Según Annesi-Maesano, "la mala calidad del aire en el interior podría llegar a afectar a la salud alérgica y respiratoria de los niños, que pasan un promedio de 8 horas al día en la escuela. Por eso, es importante asegurar una buena calidad del aire en el aula. Esto ayudaría a limitar los riesgos de desarrollar signos clínicos de rinitis y asma. Igualmente es necesario vigilar muy de cerca la exposición de los niños a contaminantes en el hogar y en el aire libre".

Fuente: INSERM

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