lunes, 9 de mayo de 2011

HOGARES CON CONTAMINACIÓN ELECTROMAGNÉTICA

Creemos que nuestra casa es un lugar seguro. Desde el origen de los tiempos el hombre ha buscado un lugar, un refugio, un hogar. Este lugar nos protegía de las inclemencias, pero era, a la vez, un lugar integrado en la naturaleza, proporcionando ese vínculo entre nosotros i algo de lo que formamos  parte, que es Gea, la Tierra.

En la actualidad hemos roto ese vínculo, y nuestras casas ya no nos protegen de los peligros de fuera, sino que además, crea otros en el interior.
Des de el Instituto de Bioconstrucción de Alemania, trabajan desde hace décadas para favorecer el diseño y construcción de casas que no nos hagan enfermar. Una de las reglas básicas de la Bioconstrucción es la ausencia de campos electromagnéticos. A pesar de todo, esta contaminación nos afecta en nuestro entorno.

El espectro electromagnético va desde ondas de altas frecuencias (que engloban la radiación ionizante, radioactividad) hasta las bajas frecuencias.
Esta radiación llega a nosotros a través de objetos cotidianos, objetos que tenemos en casa, en el trabajo, en las escuelas de nuestros hijos. Nombremos algunas de ellos:

  • Un televisor de tubos catódicos, puede emitir radiación ionizante (o radioactividad)
  • Las líneas de alta tensión que pasan impunemente cruzando nuestras poblaciones, y sus correspondientes transformadores.
En 1992 se publica en Suecia el resultado del Estudio Karolinska, que analizó durante décadas más de 400.000 personas que vivían cerca de una línea de alta tensión. Las conclusiones advierten del riesgo sobre la salud i la aparición de tumores cerebrales i leucemia infantil.
  • Telefonía móvil, Wi-Fi, antenas base de telefonía móvil.  Dentro del espectro electromagnético encontramos las microondas, que engloban las longitudes de onda que se utilizan en telecomunicaciones.
Un aparato de Wi-Fi, trabaja en la frecuencia de 2.4 GHz, la misma que hace vibrar una molécula de agua, i dado que nuestro cuerpo contiene cerca del 80% de agua, el impacto a nivel molecular no es menos preciable.
La BBC emitió un reportaje, a través de su programa “Panorama”, titulado “Wi-Fi a warning signal”. Donde se recoge el testimonio del Sir William Stewart, presidente de nacional Radiological Protection Borrad, y Consejero científico del Gobierno Inglés. Sir Stewart había aconsejado hacía tiempo, que las antenas de telefonía estuviesen alejadas de las escuelas, dado que los niños son más vulnerables a la contaminación electromagnética.
En el reportaje se mide la radiación con aparatos específicos, primero debajo de una antena de telefonía móvil, y  después delante de un ordenador conectado a Internet con Wi-Fi, a la altura de la cabeza del niño, donde la radiación puede llegar a ser la misma o superior.  Entonces, de qué sirve alejar las antenas si después metemos la radiación dentro de los edificios?
También se recoge el testimonio del Dr. Olle Johanssen, del Instituto karolinska de Suecia, quien hace referencia a diferentes estudios sobre los efectos de estas ondas sobre la nuestra salud.

Del mismo modo que enseñamos a nuestros hijos a manejar un cuchillo, tomándolo por el mango, para no cortarse, tenemos que aprender a utilizar las nuevas tecnologías sin que nos afecten a la salud, o al menos minimizando los efectos.

Alba Cànovas
Bioarquitectura y Salud Geoambiental



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