Durante décadas, en el período de la guerra fría, los
militares utilizaron las frecuencias de las microondas en radares, como
herramienta de control, pero también como arma biológica. Estas frecuencias
fueron aplicadas a disidentes de países del Este, con el fin de provocarles
patologías físicas y mentales.
Barrie Trower, científico británico que ha trabajado en el
uso de emisiones microondas para la inteligencia militar durante más de una
década, ha decidido ahora dedicar su vida a denunciar públicamente sus peligros
anta la pasividad de los gobiernos que intentan ocultar sus efectos negativos.
Según Barrie Trower, las redes de WiFi deben ser retiradas
de inmediato de las escuelas si queremos proteger su salud presente y futura.
En el siguiente video, Trower hace las siguientes
afirmaciones:
- No existe ningún nivel seguro de radiación por microondas para los niños.
- El sistema WiFi utiliza radiación pulsada no ionizante, cuyo valor puede ser tres veces más que una antena exterior de telefonía móvil.
- Nuestro gobierno (se refiere al Inglés), dice que los niños sólo deberían utilizar el móvil en caso de emergencia. UN TRANSMISOR WIFI DENTRO DE UNA AULA IMPLICA QUE LOS NIÑOS ESTÁN EXPUESTO A LO LARGO DE TODO EL DÍA A LA RADIACIÓN.
- La Organización Mundial de la Salud (OMS), reconoce la “electro-sensibilidad”. En Suecia, la electro-sensibilidad está reconocida como incapacidad.
- 3% de 500 niños, equivaldría a 15 niños manifestando los efectos por la radiación por microondas.
- 75 niños/as con posible riesgo de daño ovárico o leucemia. Entre un mínimo de 15 y un máximo de 75 niños (de los 500 alumnos que pueda tener una escuela).
- La radiación por microondas puede dañar el material genético de los óvulos de las niñas, que ya existen en sus ovarios
- El daño en el ADN causado por radiación de microondas es irreparable. Será trasmitido de madre a hija, generación tras generación... para siempre.

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